Si 2025 será recordado como el año de las grandes obras en Madrid, 2026 no se queda atrás. Lejos de cerrarse frentes, la ciudad afronta un segundo año con una intensidad muy similar. Continúan las principales actuaciones del mandato, a las que se suman obras de barrio que seguirán transformando calles, plazas y ejes urbanos clave. El resultado es una capital en permanente transformación, con el tráfico y la paciencia de los vecinos puestos a prueba.
La A-5, el proyecto más ambicioso del mandato
Entre todas las intervenciones, el soterramiento de la A-5 destaca por su dimensión y complejidad. Tras casi dos años de trabajos, el proyecto entra ahora en su fase decisiva. El pasado 1 de diciembre se produjo un hito clave, cuando se trasladó definitivamente la circulación al sentido de entrada para permitir soterrar el tráfico de salida. Desde entonces, avanzan la colocación de pilotes y la excavación del túnel, que estará operativo a finales de 2026.
Según el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, la obra va “en plazo e incluso adelantada”, después de anticipar un cambio de tráfico previsto inicialmente para enero. Eso sí, los cortes de circulación se mantendrán hasta la finalización completa del proyecto.
Castellana avanza bajo tierra mientras se diseña el parque
Al norte de la ciudad, el soterramiento de la Castellana progresa sin pausa. Frente a las Cinco Torres y el Hospital de La Paz, las máquinas trabajan con la técnica del cut and cover, la misma empleada en la A-5. Desde su inicio en junio, y especialmente tras el pilotaje comenzado en agosto, la obra ha tenido un impacto notable en la movilidad del norte de la capital.
Aun así, desde el Ayuntamiento se insiste en el buen ritmo de ejecución. Tras finalizar la colocación de pilotes, llegará la fase de losa y excavación del túnel durante todo 2026. Sin embargo, el proyecto no concluirá ahí. La creación del futuro Parque Castellana sobre el túnel se prolongará hasta la primavera de 2027.
Ventas avanza con menos cortes y mirada puesta en 2027
La tercera gran intervención se sitúa en Ventas, donde se cubre un tramo de la M-30 entre Fuente del Berro y Ciudad Lineal. A diferencia de los otros proyectos, aquí no hay excavación. El trabajo consiste en instalar pilares y un techo que cubra los carriles existentes.
Tras meses de intensa actividad, en noviembre se liberó el carril ocupado por la maquinaria y los cortes se han reducido al horario nocturno. Durante 2026 continuará el montaje de las 128 pilas y la colocación de la cubierta. La urbanización del futuro Parque Ventas quedará, eso sí, para 2027.
Conde de Casal, cortes prolongados y tráfico condicionado
Otro foco relevante de obras se mantiene en Conde de Casal, donde avanza la construcción del nuevo intercambiador. Antes de levantar el edificio, se está ejecutando la losa que servirá de base estructural. Desde julio de 2025, el corte del lateral norte de la avenida del Mediterráneo se ha ampliado, afectando también a calles adyacentes como Cruz del Sur.
Además, el vallado ha invadido parte de la glorieta, reduciendo carriles y obligando a desvíos complejos en Doctor Esquerdo. Las cabeceras de la EMT afectadas seguirán en sus ubicaciones provisionales, tanto en la zona como en Méndez Álvaro y Pavones, al menos hasta abril de 2026.
El bulevar de Alcalá, la gran incógnita del mandato
Frente a las obras en marcha, el bulevar de Alcalá sigue rodeado de incertidumbre. El Ayuntamiento preveía iniciar esta actuación entre Cibeles y la Puerta de Alcalá en 2025, pero el proyecto se aplazó para evitar más afecciones a la movilidad. Las obras de Atocha y su impacto en el entorno terminaron de enfriar el calendario.
De hecho, el propio alcalde, José Luis Martínez-Almeida, dejó en el aire su ejecución dentro del mandato, supeditándola a que no suponga un problema adicional para el tráfico. Por ahora, no hay fechas confirmadas.
Plazas, barrios y el objetivo de recuperar la vida vecinal
Más allá de las grandes infraestructuras, 2026 también será un año clave para los barrios. El Ayuntamiento reformará diez plazas en seis distritos, con mejoras en pavimentos, accesibilidad y alumbrado. El objetivo es claro: recuperar estos espacios como puntos de encuentro vecinal.
Jacinto Benavente, Tirso de Molina, Oporto, Salvador Dalí o la plaza de la Palmera son solo algunos de los nombres que entran en el calendario. Obras menos visibles que los grandes túneles, pero igual de decisivas para el día a día de la ciudad.

