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C-9 Cercanías Madrid: la línea entre Cercedilla y Cotos seguirá cerrada varios meses más

 

La C-9 Cercanías Madrid seguirá sin servicio durante varios meses más, aunque las obras avanzan y la renovación de la línea entra ya en una fase decisiva. La conexión ferroviaria entre Cercedilla y Cotos, una de las más singulares de la Comunidad de Madrid, permanece cerrada desde mayo de 2024 por una reforma integral. Según la información publicada este 17 de marzo de 2026, todavía no existe una fecha oficial de reapertura, aunque los documentos técnicos apuntan al mes de junio.

 

Una línea histórica en plena transformación

La línea C-9 no es un trayecto cualquiera. Une Cercedilla con el Puerto de Navacerrada y Cotos, en pleno entorno de la Sierra de Guadarrama. Además, supera ya el siglo de historia y forma parte del paisaje turístico y natural de la sierra madrileña.

El cierre comenzó a principios de mayo de 2024. En aquel momento, la previsión oficial era mantener la línea fuera de servicio durante un año. Sin embargo, la complejidad de la intervención ha cambiado por completo ese calendario.

La actuación incluye la renovación de la plataforma ferroviaria, la instalación de nueva catenaria, el montaje de nuevas vías y la modernización de los pasos a nivel. También se están adecuando elementos de señalización y algunos andenes del recorrido.

 

Por qué se han retrasado las obras

Los retrasos no responden a un único motivo. Adif explica que el trazado presenta fuertes pendientes, accesos limitados y zonas estrechas para mover maquinaria pesada. A eso se suman las nevadas de los últimos inviernos, la presencia de hábitats protegidos y las restricciones para prevenir incendios en una zona rodeada de vegetación.

Es decir, no se trata de una obra convencional. Trabajar en un corredor ferroviario de montaña exige tiempos distintos, más coordinación y mayores medidas de protección ambiental.

 

C-9 Cercanías Madrid: qué se sabe de la reapertura

A día de hoy, no hay una fecha oficial de reapertura. Aun así, un documento técnico sobre restricciones de capacidad en la red ferroviaria sitúa el final de la intervención el 30 de junio de 2026. Esa referencia no equivale a una apertura inmediata, pero sí marca un horizonte más concreto.

Mientras tanto, Adif sostiene que el proyecto está avanzado. Ya se han instalado postes y ménsulas en buena parte del recorrido. También progresa el tendido de la nueva catenaria y la obra civil del sistema de señalización. Además, en el túnel de Navacerrada, de 671 metros, la renovación estructural ya está completada.

Otro dato relevante es la inversión. La modernización de la C-9 ya acumula 62,5 millones de euros, una cifra que refleja la dimensión real del proyecto.

 

Qué pasará cuando vuelvan los trenes

La reapertura traerá novedades importantes. Los históricos trenes de la serie 442 dejarán paso a nuevos convoyes fabricados por CAF. Estas unidades ofrecerán mejores condiciones de accesibilidad, más confort y espacio adaptado para mochilas, bicicletas o esquís.

Ese cambio puede reforzar el atractivo turístico de la línea. No hay que olvidar que este recorrido es clave para senderistas, montañeros y visitantes que se desplazan hasta Navacerrada o Cotos durante todo el año. En invierno, además, su valor estratégico aumenta por la afluencia ligada a la nieve y a los deportes de montaña.

 

Alternativa actual para viajar entre Cercedilla y Cotos

Mientras la línea siga cerrada, Renfe mantiene un plan alternativo por carretera. El servicio especial de autobuses conecta Cercedilla, Puerto de Navacerrada y Cotos con cinco salidas diarias por sentido. El primer autobús sale de Cercedilla a las 9:35 y el último parte desde Cotos a las 18:40.

Este refuerzo evita el aislamiento ferroviario de una zona muy frecuentada. Aun así, para muchos usuarios habituales y excursionistas, el autobús no sustituye del todo la experiencia ni la capacidad del tren de montaña.

 

Un cierre más largo, pero con una línea renovada

La C-9 Cercanías Madrid encara la recta final de una reforma ambiciosa, aunque el cierre se haya alargado mucho más de lo previsto. La parte positiva es clara: cuando vuelva a operar, la línea lo hará con una infraestructura más moderna, más segura y mejor preparada para el futuro.

Para quienes usan esta conexión como puerta de entrada a la Sierra de Guadarrama, la espera se está haciendo larga. Sin embargo, todo apunta a que la reapertura marcará un antes y un después para uno de los trayectos ferroviarios más especiales de Madrid.