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Soterramiento de la A-5 hasta la M-40: Madrid estudia ampliar el proyecto en el suroeste

 

El soterramiento de la A-5 hasta la M-40 vuelve a estar sobre la mesa del Ayuntamiento de Madrid.

El Consistorio estudia la viabilidad presupuestaria de prolongar el proyecto actual hasta el entorno de la M-40. La actuación, sin embargo, todavía no tiene calendario cerrado.

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha reconocido que la ampliación se sigue analizando. También ha señalado que sería necesaria la colaboración del Ministerio.

La propuesta gana relevancia en un momento clave para el suroeste madrileño. La A-5 funciona desde hace décadas como una barrera urbana entre barrios.

Por eso, el debate no solo afecta al tráfico. También influye en la calidad de vida, el ruido, la movilidad peatonal y el futuro residencial de la zona.

 

Soterramiento de la A-5 hasta la M-40: qué estudia Madrid

El Ayuntamiento ya ejecuta el soterramiento de un tramo de la A-5 dentro del proyecto Paseo Verde del Suroeste. Esta intervención transformará el actual corredor de tráfico en un nuevo eje urbano.

Ahora, la cuestión es si esa transformación puede alargarse hasta la M-40. El objetivo sería dar continuidad al nuevo modelo urbano más allá del ámbito inicial.

Carabante ha defendido que la ampliación sería “necesaria”. No obstante, también ha advertido de su elevada complejidad técnica y económica.

La posible prolongación se contempla, previsiblemente, para una próxima legislatura. Por tanto, no forma parte inmediata del calendario de finalización actual.

 

Una obra clave para Campamento y el suroeste

La A-5 atraviesa un área estratégica para Madrid. A su alrededor se sitúan barrios como Batán, Lucero, Aluche, Campamento y Cuatro Vientos.

Además, este eje conecta con municipios del corredor suroeste. Entre ellos figuran Alcorcón, Móstoles y otras localidades con fuerte dependencia diaria hacia la capital.

La ampliación hasta la M-40 tendría una lectura urbana muy clara. Permitirá reducir el efecto frontera que genera una autovía en superficie.

También podría mejorar la conexión entre barrios. Hoy, muchos desplazamientos peatonales o ciclistas resultan incómodos por la presencia de grandes infraestructuras viarias.

 

El vínculo con la Operación Campamento

La posible ampliación gana aún más interés por la Operación Campamento. Este desarrollo urbanístico está llamado a crear miles de viviendas en el suroeste.

Un entorno con menos tráfico en superficie puede favorecer barrios más habitables. También puede facilitar zonas verdes, recorridos peatonales y servicios de proximidad.

Por tanto, el soterramiento no debe analizarse solo como obra de ingeniería. Su impacto afecta directamente al modelo de ciudad.

 

El túnel actual abriría en diciembre

El tramo que ya está en ejecución mantiene una fecha relevante. Según explicó Carabante, el túnel de la A-5 soterrada abriría al tráfico en diciembre.

Después comenzaría la urbanización de la superficie. Esa fase será decisiva para que los vecinos perciban el cambio real del proyecto.

El Ayuntamiento informó en enero de que ya se habían construido 1.900 metros de subterráneo. Además, se había colocado el 81,7% de la losa.

En la obra llegaron a coincidir más de 600 trabajadores y más de 400 máquinas. Estos datos muestran la dimensión de una de las grandes actuaciones urbanas de Madrid.

 

Qué cambiará para vecinos y conductores

La transformación de la A-5 tendrá consecuencias visibles. Habrá menos tráfico en superficie en el tramo soterrado y más espacio para usos urbanos.

El proyecto original prevé reducir la presencia de vehículos en superficie. También contempla nuevos recorridos peatonales, áreas verdes y mejoras para la movilidad ciclista.

Para los conductores, el cambio dependerá del funcionamiento del túnel. También será clave la conexión con accesos, enlaces y transporte público.

Para los vecinos, el mayor impacto llegará con la urbanización superior. Menos ruido, más continuidad urbana y mejores espacios públicos pueden cambiar la vida diaria.

 

Un proyecto ambicioso, pero pendiente de financiación

La ampliación hasta la M-40 todavía necesita respuestas. La primera es presupuestaria. La segunda es institucional.

El Ayuntamiento reconoce que la intervención sería más compleja y costosa que el tramo actual. Además, requeriría coordinación con otras administraciones.

Esa colaboración será clave si Madrid quiere convertir la A-5 en un corredor urbano completo. Sin financiación suficiente, la ampliación podría quedar en fase de estudio.

 

Una oportunidad para coser el suroeste de Madrid

El soterramiento de la A-5 hasta la M-40 representa mucho más que una obra viaria. Es una oportunidad para transformar el suroeste de Madrid.

La medida podría mejorar movilidad, reducir barreras urbanas y reforzar nuevos desarrollos como Campamento.

Sin embargo, todavía faltan plazos, presupuesto y acuerdos institucionales. Por ahora, Madrid estudia si puede dar el siguiente paso.

Si el proyecto avanza, la A-5 dejaría de ser solo una entrada de tráfico. Podría convertirse en un eje urbano más amable, conectado y habitable.