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Ruta de senderismo por pueblos de piedra en Madrid: 7,6 km por la Sierra del Rincón

La ruta de senderismo por pueblos de piedra en Madrid descubre tres pequeñas localidades rodeadas de naturaleza en plena Sierra del Rincón.

El recorrido une Prádena del Rincón, Horcajuelo de la Sierra y Montejo de la Sierra mediante antiguos caminos rurales.

Son 7,6 kilómetros, con unos 172 metros de desnivel y una duración estimada de dos horas y cinco minutos.

La dificultad oficial es de dos sobre cinco, por lo que puede convertirse en un interesante plan familiar.

Eso sí, cada familia debe valorar la edad de los niños y su experiencia caminando antes de comenzar.

Una ruta de senderismo por pueblos de piedra en Madrid para descubrir en familia

El itinerario comienza en Prádena del Rincón, uno de los pueblos tradicionales de la Sierra Norte madrileña.

Muy pronto aparece la iglesia de Santo Domingo de Silos, que conserva una necrópolis medieval fechada en el siglo XII.

Después, el camino abandona el casco urbano y desciende hasta el río Cocinillas.

Desde allí comienza el trayecto hacia Horcajuelo de la Sierra entre caminos abiertos y paisajes rurales.

La ruta permite explicar a los niños cómo eran antiguamente las comunicaciones entre pequeños municipios serranos.

No todo el patrimonio está dentro de los pueblos. Los muros, huertas y vías pecuarias también cuentan parte de esa historia.

Horcajuelo, una parada entre arquitectura rural

Antes de llegar a Horcajuelo aparece la ermita de Nuestra Señora de los Dolores.

El municipio conserva numerosos ejemplos de arquitectura tradicional y merece dedicar unos minutos a recorrer sus calles.

Desde Horcajuelo, la ruta continúa hacia Montejo por el conocido camino de las huertas.

Esta parte atraviesa un paisaje marcado por nogales, robles, fresnos y antiguos muros construidos con piedra seca.

También aparecen pequeñas parcelas agrícolas que recuerdan la importancia histórica de la huerta en estos municipios.

Montejo de la Sierra, otra parada imprescindible

El sendero termina llegando a Montejo de la Sierra, localidad especialmente conocida por su entorno natural.

Dentro del pueblo pueden encontrarse la Fuente de los Tres Caños y la iglesia de San Pedro in Cathedra.

Otro elemento curioso es su horno suspendido, una muestra de la arquitectura y los usos tradicionales de la localidad.

Después comienza el regreso hacia Prádena del Rincón.

El camino cruza el arroyo de la Madre y continúa por una vía pecuaria entre zonas de robledal.

Naturaleza protegida a poca distancia de la capital

El recorrido discurre dentro de la Sierra del Rincón, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2005.

Este espacio protegido ocupa más de 16.000 hectáreas en el extremo norte de la Comunidad de Madrid.

Su interés no reside únicamente en los bosques.

La arquitectura rural, las prácticas agrícolas tradicionales y la relación entre los pueblos también forman parte de su identidad.

La propia web turística de Sierra Norte incluye este itinerario dentro de sus propuestas de rutas para realizar en familia.

Consejos si vas con niños

Aunque la dificultad sea baja, una ruta familiar requiere algo de planificación.

Conviene llevar agua, protección solar, calzado adecuado y alguna prenda de abrigo durante los meses más frescos.

También resulta recomendable descargar previamente el recorrido oficial o su archivo GPX.

No debe confundirse una dificultad baja con una ruta completamente accesible.

El trayecto atraviesa caminos rurales y espacios naturales, por lo que un carrito infantil puede no resultar adecuado durante todo el recorrido.

Con niños pequeños, también merece la pena reservar tiempo adicional para descansar y visitar tranquilamente los tres municipios.

Un plan diferente para descubrir la Sierra Norte

Esta ruta permite combinar senderismo, patrimonio y pequeños pueblos sin afrontar una jornada especialmente larga.

Sus 7,6 kilómetros hacen posible organizar una excursión de mañana y completar el día visitando otros rincones cercanos.

Para las familias, el principal atractivo está en convertir el paseo en algo más que una caminata.

Iglesias medievales, huertas, arroyos, robledales y antiguos caminos ayudan a descubrir cómo se ha vivido durante siglos en la sierra madrileña.

Antes de salir, conviene consultar la ficha oficial de la ruta y comprobar la meteorología prevista para ese día.