Las mejoras en centros educativos de Madrid comenzarán en 2027 con actuaciones en 75 escuelas infantiles públicas e institutos de la región.
El plan priorizará edificios antiguos que necesitan intervenciones más urgentes.
La primera fase incluirá 58 escuelas infantiles y 17 institutos públicos.
El objetivo será mejorar el confort térmico, la accesibilidad y la eficiencia energética de estos espacios educativos.
Mejoras en centros educativos de Madrid desde 2027
Los técnicos están revisando las necesidades de 353 institutos públicos y 138 escuelas infantiles de titularidad regional.
El programa se desarrollará durante los próximos diez años y cuenta con una inversión prevista de 840 millones de euros.
La prioridad recaerá sobre los centros construidos antes de 2006.
Ese año entró en vigor el Código Técnico de Edificación, que introdujo nuevos requisitos para los edificios.
En total, 129 escuelas infantiles y 319 institutos de la región fueron construidos antes de esa fecha.
Fachadas, cubiertas y ventanas tendrán mejoras
Una parte importante de los trabajos estará relacionada con el aislamiento térmico.
Las actuaciones incluirán rehabilitación de fachadas y mejoras energéticas en las cubiertas.
También se sustituirán carpinterías antiguas para reducir pérdidas de temperatura.
En algunos edificios se retirará amianto cuando su presencia haga necesaria esa intervención.
Estas mejoras pueden ayudar a mantener temperaturas interiores más estables durante todo el año.
Más sombra en patios y zonas exteriores
El plan también contempla actuaciones fuera de las aulas.
Se instalarán toldos, pérgolas, marquesinas y otros elementos de protección solar.
Además, algunos patios y zonas de estancia recibirán mejoras bioclimáticas.
Estas actuaciones resultan especialmente útiles durante los meses de temperaturas más elevadas.
Crear espacios con sombra puede facilitar actividades al aire libre y momentos de descanso.
Ventilación y sistemas térmicos más modernos
Otra de las prioridades será renovar instalaciones térmicas que hayan quedado obsoletas.
Los centros podrán incorporar sistemas de ventilación mecánica con recuperación de calor.
Este tipo de instalación permite renovar el aire interior y aprovechar parte de la energía térmica existente.
También se eliminarán progresivamente sistemas de calefacción basados en gasóleo.
La energía fotovoltaica tendrá igualmente presencia en determinadas actuaciones.
Su incorporación busca reducir el consumo energético asociado al funcionamiento de los edificios.
La accesibilidad también forma parte del plan
Las obras no estarán centradas únicamente en climatización.
El programa incluye mejoras para facilitar la accesibilidad dentro de escuelas infantiles e institutos.
El objetivo es adaptar los edificios a diferentes necesidades de alumnos, familias y profesionales.
La accesibilidad resulta especialmente relevante en construcciones antiguas.
Algunos centros se diseñaron décadas antes de que existieran los requisitos actuales.
Cuánto se invertirá en cada centro educativo
Las previsiones económicas varían según el tipo de edificio.
La inversión media estimada alcanza los 500.000 euros en cada escuela infantil antigua.
En los institutos públicos anteriores a 2006, la media prevista ronda los 2,5 millones de euros.
Los edificios más recientes suelen necesitar actuaciones menos profundas.
Las escuelas infantiles posteriores a 2006 recibirán inversiones medias cercanas a 200.000 euros.
En los institutos más modernos, la previsión media alcanza aproximadamente un millón de euros.
Un programa que llegará a más centros
El plan no termina con los 75 edificios seleccionados para comenzar en 2027.
La intención es intervenir progresivamente en todo el parque educativo público incluido en el programa regional.
Además, otros municipios podrán desarrollar actuaciones mediante futuras inversiones destinadas a centros públicos de titularidad local.
Eso permitirá ampliar las mejoras a colegios, escuelas infantiles y otros edificios educativos de distintos municipios.
Qué pueden suponer estas obras para las familias
Las mejoras en centros educativos de Madrid pueden tener un efecto directo sobre la jornada diaria de los estudiantes.
Un mejor aislamiento ayuda a reducir temperaturas extremas dentro de las aulas.
La ventilación adecuada mejora las condiciones de los espacios cerrados.
Los patios con más sombra pueden resultar más cómodos durante buena parte del curso.
La accesibilidad facilita además el uso de los edificios a personas con diferentes necesidades.
La primera fase comenzará en 2027 con 75 centros.
Después, las actuaciones continuarán de manera progresiva durante los siguientes años.
Para las familias, el cambio más visible debería reflejarse en edificios más cómodos, accesibles y adaptados a las necesidades actuales.

