M-70 Madrid vuelve al debate público como una posible respuesta al tráfico que soportan las grandes carreteras de acceso a la capital.
La idea no es nueva. De hecho, empezó a mencionarse hace casi dos décadas. Sin embargo, el crecimiento de la periferia madrileña y el avance de algunos tramos de la A-40 han reactivado el interés por esta gran circunvalación exterior.
El objetivo sería ambicioso: crear un anillo de autovías alrededor de la Comunidad de Madrid. Este trazado conectaría provincias como Toledo, Guadalajara, Segovia y Ávila sin obligar a pasar por la capital.
Además, serviría para enlazar las principales autovías radiales que parten desde Madrid hacia el resto de España.
M-70 Madrid: qué es realmente esta supercircunvalación
La M-70 Madrid sería una gran vía exterior pensada para rodear la región desde fuera de sus límites más congestionados.
A diferencia de la M-30, M-40 o M-50, esta infraestructura no se plantearía como una circunvalación urbana. Su función sería más territorial.
El proyecto buscaría conectar varios corredores estratégicos entre Castilla-La Mancha, Castilla y León y la Comunidad de Madrid.
Según la información publicada, el trazado uniría puntos como Ávila, Segovia, Guadalajara, Tarancón, Ocaña, Toledo y Maqueda. También conectaría con las autovías A-1, A-2, A-3, A-4, A-5 y A-6.
Por tanto, su utilidad no estaría solo en Madrid. También podría mejorar la movilidad entre provincias próximas que hoy dependen, en muchos casos, de pasar cerca de la capital.
La A-40, una pieza clave del futuro trazado
Uno de los elementos más importantes para entender este proyecto es la A-40.
Esta autovía ya cuenta con tramos en funcionamiento, aunque todavía quedan conexiones pendientes. Su desarrollo permitiría avanzar hacia un gran corredor exterior.
El tramo entre Toledo y Ocaña resulta especialmente relevante. El Ministerio de Transportes aprobó en 2023 el estudio informativo de esta actuación, con una inversión estimada superior a 200 millones de euros.
Además, Transportes adjudicó en diciembre de 2025 la redacción del proyecto de un ramal de conexión entre la TO-22 y la TO-23. Esta actuación forma parte del tramo Toledo-Ocaña de la A-40.
Este avance no supone que la M-70 esté construida. Sin embargo, sí refuerza la idea de una red exterior más completa.
Un proyecto pensado para descongestionar Madrid
La gran promesa de la M-70 Madrid es reducir presión sobre los accesos actuales.
Miles de conductores cruzan cada día el entorno metropolitano para desplazarse entre provincias o municipios alejados del centro. En muchos casos, no tienen como destino Madrid capital.
Por eso, una circunvalación exterior podría desviar parte del tráfico pesado y de largo recorrido.
También ayudaría a mejorar la conexión entre áreas logísticas, polígonos industriales y municipios en crecimiento.
Este punto es importante. El desarrollo residencial se ha extendido hacia coronas cada vez más alejadas. Muchas familias viven fuera de Madrid, pero mantienen vínculos laborales con la región.
Qué ciudades conectaría la futura circunvalación exterior
La M-70 Madrid se ha descrito como una especie de pentágono viario alrededor de la Comunidad.
Ese esquema permitiría unir varias provincias próximas y reforzar itinerarios alternativos.
Entre los puntos más citados aparecen Toledo, Guadalajara, Segovia y Ávila. También tendrían relevancia Ocaña, Tarancón y Maqueda.
Además, el proyecto se apoyaría en vías ya existentes y en otras pendientes de desarrollo. Entre ellas figuran la A-40, la A-28, la AP-51 y la AP-61, según recoge la información publicada.
Los tramos más complejos
No todos los enlaces presentan la misma dificultad.
Uno de los puntos más delicados sería la conexión entre Segovia y Guadalajara. La orografía y el entorno de la sierra condicionan cualquier alternativa.
También quedan pendientes soluciones para mejorar la continuidad entre Maqueda y Ávila, así como entre Guadalajara y Tarancón.
Por tanto, el proyecto exige coordinación entre administraciones, estudios técnicos y una inversión elevada.
Qué impacto podría tener en la movilidad y la vivienda
La M-70 Madrid también puede leerse desde una perspectiva inmobiliaria y social.
El encarecimiento de la vivienda en la capital ha empujado a muchas familias hacia municipios más alejados. Este fenómeno aumenta la dependencia del coche y la presión sobre los accesos.
Una mejor conexión exterior podría favorecer nuevos polos residenciales y empresariales.
Sin embargo, también habría que valorar el impacto ambiental, el consumo de suelo y la movilidad sostenible.
Los expertos en planificación suelen recordar una idea clave: una carretera no soluciona por sí sola un problema metropolitano.
Debe acompañarse de transporte público, nodos intermodales y una estrategia territorial bien diseñada.
Una idea ambiciosa, pero todavía pendiente de definirse
La M-70 Madrid vuelve a ganar protagonismo porque responde a una necesidad real: mejorar la movilidad alrededor de la capital.
Su potencial es evidente. Podría conectar provincias cercanas, aliviar accesos saturados y ordenar desplazamientos de largo recorrido.
No obstante, todavía queda mucho camino administrativo, técnico y presupuestario.
La clave estará en saber si este proyecto se convierte en una infraestructura planificada o sigue siendo una vieja aspiración recuperada cada cierto tiempo.
Por ahora, la A-40 parece la pieza más concreta de ese futuro cinturón exterior. Su evolución marcará buena parte del debate durante los próximos años.

