Las altas temperaturas y la estabilidad atmosférica han reducido el aporte de agua a embalses y ríos. Además, las previsiones meteorológicas mantienen el dominio del tiempo seco durante los próximos días
A pesar de haber experimentado uno de los inviernos con más precipitaciones hace unos meses atrás, el escenario ha cambiado con rapidez y las autoridades gallegas están contemplando medidas preventivas ante la ausencia prolongada de lluvias en las últimas semanas.
Las pasadas precipitaciones superaron ampliamente la media histórica y permitieron recuperar los recursos hídricos tras campañas anteriores más secas. No obstante, ahora un potente anticiclón mantiene alejados los frentes atlánticos y favorece jornadas con temperaturas muy elevadas. Como consecuencia, el consumo de agua aumenta mientras disminuye la capacidad de recuperación de los sistemas de abastecimiento hídricos.
El calor acelera la pérdida de reservas
Las temperaturas superiores a los 40 grados en varios puntos del interior han acelerado la evaporación del agua almacenada. Además, la humedad del suelo se ha perdido con gran rapidez, afectando a las zonas urbanas, pero también, principalmente, al sector agrícola. Es por esto que el Gobierno gallego sigue la evolución de los indicadores hidrológicos antes de adoptar nuevas medidas. Aunque aún no existe una declaración oficial de prealerta en todas las cuencas autonómicas, el Ejecutivo no descarta la posibilidad de declararla.
Mientras tanto, las autoridades recomiendan a los vecinos usar responsablemente el agua para evitar problemas si el episodio seco continúa. La evolución dependerá, principalmente, de la llegada de lluvias significativas durante las próximas semanas.
Algunos municipios ya aplican restricciones
Por otra parte, son ya varios los ayuntamientos gallegos que decidieron adelantarse a posibles decisiones autonómicas. El objetivo consiste en proteger los recursos disponibles y garantizar el suministro durante el verano. Entre las medidas destacan: limitación del consumo diario por vivienda, prohibición de llenar piscinas particulares, restricciones para regar jardines y control del uso de redes vecinales de abastecimiento.
Estas actuaciones también buscan reducir las pérdidas provocadas por averías y fugas en infraestructuras antiguas, ya que buena parte del agua potable se pierde antes de llegar a los hogares debido al deterioro de numerosas redes municipales. Por ese motivo, numerosos especialistas consideran que modernizar las infraestructuras resulta tan importante como fomentar el ahorro doméstico.
La falta de precipitaciones también incrementa el peligro de incendios forestales dado que la vegetación seca actúa como combustible y favorece la rápida propagación de las llamas. Durante las últimas semanas ya se han registrado varios incendios en distintos puntos de Galicia. Aunque los servicios de extinción respondieron con rapidez, las condiciones meteorológicas obligan a mantener una vigilancia constante.
Clima invariable en las próximas semanas
Los modelos meteorológicos mantienen un escenario dominado por la estabilidad atmosférica. Aunque podrían aparecer tormentas en algunas zonas montañosas, no se prevé que estas precipitaciones puedan cambiar la tendencia actual, por ello si esta situación continúa, la presión sobre los recursos hídricos aumentará progresivamente. En este sentido, los expertos recuerdan que el ahorro de agua debe convertirse en un hábito permanente y no únicamente en una medida de emergencia.

