Tania llegó desde Rumanía en 2003 con el objetivo de construir una nueva vida. Como muchas personas que buscan nuevas oportunidades, comenzaron a trabajar en diferentes sectores. Durante varios años desarrolló su actividad en el sector de la limpieza. Más adelante trabajó como empleada en una residencia y también colaboró en trabajos relacionados con el transporte junto a conductores de taxi. Cada experiencia le permitió adquirir nuevas habilidades y afrontar distintos retos. Esa trayectoria fue preparando el camino hacia una nueva etapa profesional.
Su llegada a la ONCE nació gracias a la recomendación de un vendedor que conoció la organización. Aquella conversación abrió una puerta que marcaría un antes y un después en su vida laboral. Con ilusión comenzó su trabajo como vendedora de la ONCE. Desde el primer momento encontró una ocupación estable y un entorno donde mantener un contacto cercano con las personas del barrio. La atención diaria a vecinos y clientes se convirtió en uno de los aspectos que más valoró desde el inicio de esta nueva etapa.

