El proyecto para eliminar el efecto frontera del Scalextric de Vallecas avanza con una propuesta innovadora del Ayuntamiento de Madrid.
Esta iniciativa responde a una importante demanda vecinal histórica que busca mejorar la conexión física y urbana entre los distritos de Retiro y Puente de Vallecas.
Durante décadas, la estructura elevada de la M-30 conocida como el Scalextric ha sido vista por muchos vecinos como una barrera arquitectónica y social entre partes de la ciudad.
Ahora, el consistorio pretende transformar el entorno para integrar espacios y favorecer la movilidad peatonal en la capital.
El origen de la demanda y el contexto histórico
La preocupación por el Scalextric de Puente de Vallecas no es reciente.
Hace más de un año, el cantante y vecino histórico Ramoncín planteó abiertamente la necesidad de eliminar la infraestructura durante los actos por el 75 aniversario de la incorporación del barrio a Madrid.
Su intervención puso en el centro del debate público la percepción de la barrera que genera el paso elevado.
En aquella ocasión, el alcalde José Luis Martínez-Almeida señaló que el desmontaje completo no era viable, dado que la M-30 es una de las principales arterias de tráfico con más de 200.000 vehículos diarios.
Sin embargo, la idea de mejorar el entorno urbano ha persistido, tanto en discursos políticos como en asociaciones vecinales.
El nuevo proyecto urbano y el “efecto frontera”
La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, anunció que el Ayuntamiento trabaja en un proyecto novedoso para transformar el Scalextric y sus aledaños.
Según García Romero, este plan no se basa en eliminar la M-30, sino en reducir su impacto visual y urbano, eliminando el llamado “efecto frontera” entre barrios.
El objetivo es que el entorno sea más amable para peatones y facilite la conexión entre Retiro y Puente de Vallecas, algo que hasta ahora se ha visto frustrado por la barrera física del paso elevado.
Este proyecto, además, se desarrollará con la participación de varias áreas del Ayuntamiento, como Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, así como de entidades como EMT y Madrid Calle 30.
Trabajo conjunto entre distritos y áreas municipales
Una de las claves de este proyecto es la colaboración entre instituciones y distritos.
Tanto Retiro como Puente de Vallecas forman parte de un grupo de trabajo coordinado por la delegada de Obras.
Este equipo técnico estudia cómo transformar la zona para reconciliar el entorno urbano con las necesidades de los vecinos.
La finalidad es que este espacio deje de ser percibido como una frontera y pase a formar parte de la trama urbana integrada de Madrid.
Aunque no se han desvelado los detalles concretos del plan, García Romero confía en presentar la propuesta antes de verano.
Se espera que el documento incluya soluciones de diseño urbano, peatonalización y mejoras en la movilidad, sin recurrir a soluciones inviables como el desmantelamiento total de la infraestructura.
Críticas, debates y expectativas vecinales
No obstante, las reacciones al anuncio del proyecto no han sido unánimes.
Representantes del PSOE, como el concejal Pedro Barrero, han criticado lo que consideran una falta de decisión política clara para eliminar la barrera urbana.
Según estos críticos, la iniciativa debería ser más ambiciosa y responder directamente a las demandas vecinales históricas.
Por otro lado, grupos vecinales y plataformas ciudadanas mantienen el debate abierto sobre cómo equilibrar movilidad, espacio público y cohesión social.
Hacia un entorno urbano más amable
El proyecto para eliminar el efecto frontera del Scalextric de Vallecas representa una oportunidad para reimaginar el urbanismo en Madrid.
Su desarrollo propone convertir un tramo difícil en un lugar más integrador para peatones y residentes.
Si bien el plan aún no se ha presentado oficialmente, la expectativa entre vecinos y urbanistas crece.
La transformación de este espacio podría simbolizar un paso importante para conectar barrios y superar barreras históricas de la ciudad.

