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Crisis migratoria en Ceuta: la UE debate medidas urgentes mientras Austria propone centros de migrantes en terceros países

La reunión de los comunitarios, impulsada por España, pretende reforzar la cooperación de los 27 miembros y estudiar nuevas herramientas para gestionar los flujos migratorios

 

 

La Unión Europea analiza nuevas medidas para reforzar las fronteras

 

La reciente crisis migratoria en Ceuta ha llevado a los ministros de Interior de la Unión Europea a celebrar una reunión telemática extraordinaria a petición de España para analizar la situación y coordinar una respuesta conjunta. El encuentro llega en un momento de fuerte presión sobre las fronteras exteriores y con posiciones cada vez más diferenciadas entre los Estados miembros.  

 

Por otro lado, uno de los asuntos que marcará la reunión será la propuesta defendida por Austria. El Gobierno austríaco apuesta por desarrollar centros de acogida en terceros países para tramitar solicitudes de asilo fuera del territorio comunitario. Según Viena, esta medida permitiría reducir las llegadas irregulares, combatir las redes de tráfico de personas y disminuir el riesgo de tragedias durante las rutas migratorias. La iniciativa cuenta con el respaldo de varios socios europeos, entre ellos Alemania, Dinamarca, Grecia y Países Bajos. Todos consideran que el nuevo pacto europeo de migración abre la puerta a este tipo de soluciones.

 

El ministro del Interior austríaco defiende que la normativa europea ya contempla mecanismos para desarrollar estos centros. Por ello, reclama pasar de los compromisos políticos a la aplicación práctica de las medidas. El objetivo sería gestionar parte de los procedimientos de asilo fuera de la Unión Europea antes de que los solicitantes accedan al territorio comunitario.

 

Durante la reunión, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, expondrá la estrategia española para hacer frente a la inmigración irregular. El Ejecutivo sostiene que su política combina control fronterizo, cooperación con países de origen y colaboración con Estados de tránsito como Marruecos, Mauritania, Senegal y Gambia. Además, el Gobierno español resalta que la cooperación policial y los acuerdos bilaterales han permitido mejorar la vigilancia de las fronteras y reducir las llegadas irregulares durante el último año, en comparación a otros países como Italia o Grecia.

 

Diferencias entre los socios europeos

 

La crisis migratoria en Ceuta también ha evidenciado las distintas sensibilidades existentes dentro de la Unión Europea. Mientras algunos gobiernos insisten en reforzar la solidaridad con España, otros reclaman medidas más estrictas para impedir nuevas entradas irregulares y proteger las fronteras exteriores. Entre las propuestas debatidas figuran el aumento de la cooperación con terceros países, la mejora de los sistemas de vigilancia, la lucha contra las mafias dedicadas al tráfico de personas y la aceleración de los procesos de retorno. Bajo esta línea, Italia ha sido uno de los primeros países en ser críticos con la gestión migratoria española, por lo que decidió suspender la libre circulación del espacio Schengen con España por un mes, medida que ha sido respalda por países como Finlandia y Dinamarca.

 

La Comisión Europea mantiene que la gestión migratoria debe abordarse desde una perspectiva común. Para ello, propone reforzar la cooperación entre Estados miembros y mejorar la coordinación con los países vecinos. Algunos especialistas en política migratoria recuerdan que ningún Estado puede afrontar en solitario un fenómeno tan complejo. La coordinación europea seguirá siendo uno de los pilares de cualquier solución duradera.