Estos dispositivos buscan reforzar la protección de los trabajadores municipales y operarios de limpieza en Alcalá de Henares a las altas temperaturas del verano
El Ayuntamiento ha adquirido cien relojes para el Parque Municipal de Servicios, que se repartirán entre su plantilla. La medida amplía una estrategia preventiva que ya funciona en la limpieza viaria de la ciudad. En paralelo, más de 400 trabajadores del servicio de limpieza y mantenimiento utilizarán pulseras térmicas durante la campaña estival. Entre ellos figuran peones, conductores y operarios que desarrollan gran parte de su jornada en la calle.
Cómo funcionan en Alcalá
Estos dispositivos no buscan sustituir un reloj deportivo ni controlar la actividad física. Su función principal es detectar señales térmicas compatibles con un riesgo de sobrecalentamiento. Las pulseras monitorizan la temperatura corporal de forma continua mediante sensores específicos. Cuando el sistema identifica un umbral peligroso, activa vibración, sonido y una señal luminosa.
La alerta permite que el trabajador interrumpa la tarea antes de que la situación empeore. Después debe buscar sombra, hidratarse y comunicar la incidencia a su responsable. En el servicio de limpieza, los dispositivos tienen una autonomía aproximada de cinco meses. Su uso se extiende a la temporada estival y complementa otras medidas preventivas.
Más protección para quienes trabajan al aire libre
El riesgo no depende únicamente de la temperatura que marca el termómetro. También influyen la humedad, la radiación solar, la ropa utilizada y el esfuerzo físico. Por eso, una pulsera puede aportar información útil, pero no funciona como una solución aislada. La prevención eficaz necesita organización del trabajo, pausas, hidratación y espacios de recuperación.
El protocolo de Alcalá contempla agua para la plantilla, información meteorológica diaria y recomendaciones sobre protección solar. También permite reorganizar tareas durante los episodios más extremos. Cuando el calor aprieta, los trabajadores pueden acceder a zonas de sombra o vehículos climatizados. Estas pausas ayudan a reducir la carga térmica acumulada durante la jornada.
Un dato que explica la importancia de anticiparse
El INSST advierte de que los accidentes laborales aumentan un 17,4% durante las olas de calor. El organismo recomienda reducir la exposición y modificar horarios cuando resulte necesario. Además, la normativa española obliga a proteger a quienes trabajan al aire libre frente a temperaturas extremas. Las medidas deben partir de una evaluación específica de riesgos.
Alcalá ya probó esta tecnología durante el verano de 2025 en el servicio de limpieza viaria. El proyecto se desarrolló con Valoriza y la firma japonesa Biodata Bank. Tras esa experiencia, el sistema se ha extendido a más de 400 trabajadores de limpieza y mantenimiento. Ahora, otras cien pulseras llegarán al Parque Municipal de Servicios. La diferencia entre ambas actuaciones resulta importante. No se trata de un único reparto de cien dispositivos para toda la plantilla municipal. La ciudad combina dos líneas preventivas relacionadas: una cubre el servicio de limpieza y otra amplía la protección a trabajadores municipales especialmente expuestos.

