Después de varias semanas continuas con descensos en su valor, el precio de los carburantes vuelve a aumentar en España con la recuperación del IVA al 21% que el Gobierno había reducido al inicio de la guerra de Irán
La recuperación del IVA al 21% ha congelado parte de las ayudas fiscales aprobadas por el Gobierno lo que ha provocado un encarecimiento inmediato tanto de la gasolina como del diésel. A pesar de que aún continúa vigente la rebaja temporal del Impuesto Especial de Hidrocarburos, la subida del IVA ha tenido un impacto directo sobre el bolsillo de los consumidores. Como consecuencia, llenar el depósito del coche vuelve a ser más caro para millones de conductores.
El IVA que estaba establecido hasta finales de junio en 10%, vuelven a su a tributar al tipo general del 21% desde inicios de julio, lo que ha elevado el coste por litro en las estaciones de servicio. Durante el último Consejo de Ministros, el Ejecutivo aprobó mantener ayudas mediante una reducción del Impuesto Especial de Hidrocarburos. Sin embargo, esa bonificación resulta insuficiente para compensar completamente el efecto de la subida del IVA. Actualmente, el descuento se aplica de forma escalonada de la siguiente manera: 15 céntimos por litro durante julio,10 céntimos por litro en agosto y 5 céntimos por litro en septiembre.
Aun así, los precios han reaccionado al alza prácticamente de forma inmediata, ya que según los últimos datos publicados por el Boletín Petrolero de la Unión Europea muestran un cambio claro de tendencia. La gasolina de 95 octanos registra una subida cercana al 5,6% respecto a la semana anterior y alcanza un precio medio de 1,517 euros por litro. Con este incremento recupera niveles similares a los registrados hace aproximadamente un mes. Por su parte, el diésel también rompe su tendencia su tendencia a la baja, ahora su precio medio asciende hasta 1,535 euros por litro, tras aumentar algo más del 2% en apenas una semana.
Comparativas de precios
Aunque ambos carburantes se encarecen, todavía permanecen lejos de los máximos históricos alcanzados durante el verano de 2022, cuando la crisis energética disparó los precios por encima de los dos euros por litro. Este incremento ya se refleja en el bolsillo de los conductores. Por ejemplo, para un vehículo con un depósito de 55 litros, repostar diésel supone actualmente un gasto aproximado de 84,42 euros. Esto representa más de seis euros adicionales respecto al mismo periodo del año anterior.
En el caso de los vehículos de gasolina, llenar completamente el depósito cuesta alrededor de 83,43 euros, una cifra ligeramente superior a la registrada hace doce meses. Aunque la diferencia parece moderada en cada repostaje, el incremento anual resulta significativo para quienes utilizan el vehículo diariamente por motivos laborales o personales.
El precio que aparece en los surtidores depende de numerosos elementos y no únicamente del valor internacional del petróleo. La evolución durante las próximas semanas dependerá de varios factores. Entre ellos destacan el comportamiento del mercado internacional del petróleo, la estabilidad geopolítica en Oriente Medio, en relación del actual enfrentamiento entre EE. UU. e Irán, y la retirada progresiva de las ayudas fiscales previstas hasta septiembre. En este sentido, es necesario resaltar que las variaciones del petróleo no se trasladan de forma inmediata al consumidor debido a que habitualmente existe un desfase temporal de varios días antes de que los cambios lleguen a las gasolineras.
España sigue entre los países con carburantes más baratos de Europa
A pesar del reciente encarecimiento, España continúa ofreciendo precios inferiores a la media europea. La gasolina mantiene un coste medio claramente por debajo del registrado en el conjunto de la Unión Europea y también de la eurozona. Lo mismo sucede con el diésel, cuyos precios siguen siendo más competitivos que en países vecinos como Francia, por ejemplo, donde sus ciudadanos algunas veces cruzan la frontera para repostar en gasolineras españolas. Esta diferencia se explica, en parte, por la política fiscal aplicada y la estructura del mercado español relacionado con la distribución de combustibles.

